sábado, 31 de octubre de 2009

Bella

Bella


Estaba bella con su rueca
Yo creo que pachequeando
Hablaba de tejidos cósmicos
Los brazos algo hinchados
Puso un beso ciego
Y blasfemó ante un rosario
Pobre bella
No mereció primera plana
Acaso vil nota
Cuentan que el príncipe andaba
Prófugo
No alcanzó a rescatarla

jueves, 29 de octubre de 2009

Exactamente así

eh?

Más vale solo…

Más vale solo…


Benjamín García

Se dice que luego de la creación Dios se maravilló ante su creación. Más tarde se apesadumbró al no tener a quién mostrársela. Por lo cual decidió crear al hombre. De ahí se infiere que Dios imaginó El Apocalipsis al saber que más vale solo que mal acompañado.

Nueve lluvia

Nueve lluvia

Benjamín García

Luna salvaje
Feroz
Los lobos aúllan
Con sus fauces de penumbra
La noche es un desborde
Un rojo incendia
Todos sus poros
Oh árboles posesos
Dancen
Ya viene
La señora de las brujas
De gláucos ojos
Negras serpientes
Hechicera de los cielos
¡Déjenla!
Viene a devorarme

Jazz perverso

La mano en la pierna, o de cómo el jazz se volvió per-verso
Benjamín García
La unión entre música y literatura se pierde en el origen de los tiempos; en los trovadores que revolucionaron al mundo con su estilo para enamorar a las mujeres con sonidos y discursos donde las exaltaban, o bien, en los griots africanos, quienes al ritmo de su tam-tam contaban historias de aldea en aldea.
Si tomamos en cuenta las palabras de Rafael Alberti sobre que el poeta también es un músico cuyo único instrumento son las palabras, el círculo termina por cerrarse. En nuestro mundo actual es en el jazz donde encontramos una relación tan íntima como sexual entre la literatura y el jazz.
Ello se refleja -no sólo- en la unión tan simbólica que tuvo la generación beat con Charlie Parker a través de Arthur Rimbaud, el artista perdido, decadente, ángel brillante santo y demoniaco al mismo tiempo; sino que también se puede abordar desde diversos tópicos.
La biografía de los músicos de jazz ha dado origen a obras como El Perseguidor, de Julio Cortazar, donde se sigue la vida de Parker y su marginalidad característica, o bien en la autobiografía del baterista Tino Contreras, cuyo inicio es el siguiente: “Yo nací, como dice el dicho, con los tambores por dentro”.
Existe también la unión de ritmo e improvisación transportada a la creación narrativa y poética. En la narración el mejor ejemplo es Jack Kerouac en obras como On the road o Tristessa en las cuales crea un ritmo con base en una puntuación propia, para lo cual requiere un dominio de la redacción que le permita trastocarla. En el caso poético los ejemplos son múltiples pero citemos a dos: uno es el emblema de la poesía norteamericana del siglo XX: Allen Ginsberg, quien en su obra Aullido se vale de la misma respiración que usa un saxofonista para ejecutar sus solos:
La articulación rítmica
La poesía es la articulación rítmica de la emoción (…) La emoción parte del hueco del estómago, sube por el pecho y después se va por la boca y los oídos en forma de una queja, de un gruñido o simplemente un suspiro. Y si se la expresa por medio de palabras husmeando, mirando, tratando de describir lo que le hace a uno suspirar, y suspirar, y suspirar con palabras, entonces se exterioriza la emoción. (…)
Idealmente, cada línea de Howl (aullido) forma una unidad respiratoria. Mi respiración es profunda, es la medida, la inspiración psicofísica de pensamiento contenida en la elasticidad de un soplo (…) es una consecuencia natural, el ritmo mismo de mi palabra intensificada, no el corto aliento de la frase de todos los días. Así encuentro yo mi voz más salvaje. (Tomado de Antología de la Generación Beat, Trad. M. R. Barnatán, Letras vivas, col. Los poetas de la banda eriza, México, sin año.)


Y un ejemplo mexicano, el principal historiador y explorador del jazz en México, Alain Derbez, quien en diversos poemas usa al jazz como panoplia de recursos para la creación poética:
Suave es el jazz
(si Ramón al saxofón el espontáneo cráneo corazón)
Yo que siempre toqué sin partitura
Desnudo improvisando en cualquier foro
Alzo hoy la voz a la mitad de un coro
Y narro con detalle la aventura
Suave es el jazz desde esta tierra dura
Fuerte también como ha de serlo el oro
Indio, negro, español, latino, moro
De mestiza raíz: esto es muy pura.
El tiempo de mi patria es sincopado
Lo que se mira se oye en sus matices
Arcoiris, volcán, sonido alado
Ya celestial festín de meretrices
O diabólico solo consagrado
Que cuenta al saxofón sus cicatrices.

Por otro lado, el jazz ha funcionado también como motivema o detonador de historias; de igual forma como fondo o marco de las mismas, así ocurre en la célebre Rayuela, de Julio Cortazar. Ahí podemos presenciar las discadas que realiza el Club de la serpiente y que consisten en escuchar muchos, muchos discos de jazz y comentarlos al mismo tiempo, dicho género casa muy bien con la atmósfera parisina que nos propone Cortazar. Por ese camino se desenvuelve la propuesta del trompetista y escritor Boris Vian en su cuento “Martín me telefoneó”, en él un músico sin recursos económicos debe tocar para un grupo de niños bien mientras se cuida de no mostrar el hoyo que tiene detrás del pantalón.
Asimismo a palabra improvisación ha pasado a la historia como el epítome del jazz, sin embargo hay improvisación en otros géneros como el rock o el son huasteco, pero también la hay en los ejercicios oníricos que hacían los surrealistas, los cuales consistían en escribir versos impidiendo, hasta donde era imposible, el uso del consciente, un poco a la manera del free jazz; o, como ocurre en los ejercicios dadá con el célebre cadáver exquisito, donde cada persona escribe una línea sin ver la del otro o sólo viendo la inmediatamente anterior.
Pensemos que la historia del arte moderno tiene que ver, sobre todo, con la destrucción del objeto y de la representación. La pintura retratística, objetiva y testigo se ve irrumpida por la imaginación. Ya no es lo que se ve, sino lo que se captura por los sentidos emocionales, la emoción susceptible de ser expresada mediante una técnica artística. Ya no se trata de asentar nuestro paso por la vida, sino de modificar los pasos del otro a partir de nuestra expresión catártica.
El fluxus, el happeneing y el performance son terrenos donde la obra de arte se disuelve. Así el término efímero se convierte en la palabra que busca designar totalmente al nuevo arte. No se trata ya del cuadro hecho por Jackson Pollock sino la forma de llegar a ese cuadro. En poesía las formas tradicionales de la rima, sobre todo, y más o menos la métrica, darán paso al verso libre. En música la partitura cederá su rol al ejecutante de jazz. He aquí el entronque entre jazz y el verso libre o la novela sin nudos, catálisis, donde el in media o in extrema res se convierte en un campo de reses desbocadas. En Rayuela muchos capítulos podrían ser fácilmente suprimibles, y sin embargo están ahí, porque el autor así lo quiso.
La relación entre jazz y literatura propone nuevos senderos que nos llevan a estirar las fronteras de los géneros y los cánones literarios, abre así nuestras posibilidades creativas, lo mismo si nos da por contar la vida de Billy Holyday que si nos dejamos llevar por el lamento agónico del saxo tenor de John Coltrane. Nos queda entonces continuar por el derrotero de la improvisación luminosa o como uno de los ídolos beat, Arthur Rimbaud, por el rito agridulce de una sesión en el infierno.

Burroughs

El Somatén se salió con una historia de crisis esquizofrénica.
-Estaba delante de mí mismo tratando de evitar que los ahorcarse con mis dedos fantasmales... Soy un fantasma que desea lo que todos los fantasmas –un cuerpo- después del Largo Tiempo que estuve cruzando avenidas inodoras del espacio sin vida al no olor incoloro de la muerte... Es imposible respirarlo, olerlo a través de las rosadas circonvoluciones del cartílago, adornadas con lazos de mocos cristalizados, mierda temporal y filtros de sangre y de carne negra.

El almuerzo desnudo

Aguja y rayo

Aguja y rayo

Benjamín García

Una aguja
Amenazante
Bordea el vacío
burda abordo
Del bordo de la máquina
Tortura de la tortura
Anida en la palabra
Reflejo del reflejo
Ángeles
Orilla
Punto cero
Tecnófica
El hombre
El mago
Acecha el mago
Trae una sortija
Le habla al ogro
Lejos
Lejos
Lejos
De las lagunas
Suspira e implora al rayo
Pero oh injusticia
Sube al cielo
Pues el es el rayo

miércoles, 28 de octubre de 2009

Otra más del monstruo

Anécdotas del Iris

Las siguientes son anécdotas e historias contadas en el periódico El Iris, editado hacia 1826 por Linati, Galli y Heredia, emprendedores extranjeros que decidieron convertirse en mexicanos y apoyar a la naciente república independiente y asesorarla con su cultura e ingenio. Se procuró, en lo posible, respetar la puntuación y ortografía, propia de la época.

Descubrimiento
En el Asia se ha descubierto un modo muy sencillo para que las perlas deslucidas ó manchadas recobren su pureza y brillantez. Este consiste en hacer tragar a los pollos las perlas defectuosas, y matarlos después, y sacárselas del buche. Así se encuentran tan blancas y brillantes, como cuando salieron de la concha madre.

Anécdota

Un diputado de la cámara legislativa de Francia, y que hacia ya años ocupaba su asiento sin que se oyese su voz, al discutirse la famosa ley de elecciones, (cuya reforma ó enmienda de Mr. Boin aseguró la victoria á la facción servil) se levantó por fin, y dijo: Señores: ha mucho tiempo estoy callando en el banco que he escogido; pero ha llegado la época de romper el silencio, y es para deciros, que si no se toman medidas para cerrar esa ventana que está detrás de mí, me veré precisado a ausentarme de la cámara para no coger un resfriado.

Otra.

Preguntó Francisco 1er al obispo de Orleáns si era de familia noble “Señor”, le respondió el prelado, “Noé tenia consigo en el arca tres hijos, y á la verdad no puedo decir de cual de ellos desciendo.”. p. 47-48 El iris

Anécdota.

Confesábase un indio bastante amigo de frecuentar pulquerías y tabernas, y el cura trataba de disuadirlo de tan mala costumbre. Considera, hijo, le decía, que cuando entras a una de esas casas criminales, tu ángel de guarda de abandona, y se queda fuera llorando por las iniquidades que vas a cometer. Padre, —replico el cofrade de Baco— se quedara fuera porque no tendrá una peseta en el bolsillo, que si la tuviera, entraría y se emborracharía, lo mismo que yo. P. 64

Alboin

La historia de Alboin, rey de los lombardos, rezuma crueldades. A los cuatro años de su entrada en Italia fue asesinado, según la tradición, por instigación de su esposa Rosamunda, hija del rey Cunimundo. Antes de invadir Italia, Alboin había vencido a su padre, obligándola luego a ser su mujer. Embriagado durante un banquete, ordenó a Rosamunda que bebiera en el cráneo de su padre, que, según antigua costumbre bárbara, había engastado en oro para transformarlo en vaso. Parece ser que, en aquel instante, juró Rosamunda matar a su esposo.

Poemas de un preso

Dos poemas de un navegante que ha tenido la mala suerte de encallar en una celda, pero desde ahí viaja con su pluma por el proceloso mar de la existencia.

Amuletos
Cierra la puerta, echa la aldaba carcelero
Ata duro a este hombre
No le atarás el alma.
Miguel Hernández


Jesús Jiménez Ochoa

Como perros de caza
me tomaron preso.
En el martirio de la travesía
guardé en el arcón de los ojos
un pedacito de cielo
para recordar
mis días de libertad recién perdida.

Almacené en el ánfora del pecho
la fugacidad del aire
para ayudarme a respirar
el enrarecido ambiente.

Fijé en los ventanales de la mente
la tierna imagen de mi hija
mi más grande motivo
para seguir viviendo.

Y retuve en las esquinas
del alma
mi dignidad humana
pues entré a este laberinto
como hombre
y como tal debía salir.

Hoy, cuando la pesadilla
parece que llega al final
la dantesca realidad
no logra hacer añicos
mi pedacito de cielo
cristal de libertad.

Toda la fetidez
el miedo y la ansiedad
que se respira en este ambiente
no pueden contaminar
el aire de libertad.

El acecho del suicidio
los arañazos de la soledad
y la indolencia del tiempo
no consiguen desvanecer
la imagen de mi hija.

Ni vejaciones
ni golpes
ni injusticias
mellaron mi propósito.
Pues como hombre
entré a este abismo
y como hombre debo salir.


Descubrimientos
Cuando llegué a la cárcel
amigos
yo no sabía
que los protagonistas de mi nuevo mundo
serían los colores beige y negro.

Ignoraba que el dolor sería mi enfermedad
el frío mi clima
la humedad parte de la atmósfera
canas y arrugas el maquillaje
La nostalgia de un contagio
y la tristeza mi personalidad.

Que mi puerta sería de acero
un candado mi seguro.
cuatro paredes el espacio
alambre de púas mi altura
gruesos muros y angostas rejas
el largo y el ancho de mi angustia
fríos pisos mi profundidad.

Desconocía que una reja detiene los caminos
Y la palabra “no” toma significado relevante

Cuando llegué a la cárcel
ignoraba
que la soledad sería mi compañera
el miedo mi sombra
y el silencio la disciplina.


Aquí
aprendí que las lágrimas lavan el corazón
que una fotografía puede volverse el más preciado tesoro
y un beso el estallido del amor.

Que las chiches, ratas y pulgas se convierten en mascotas
la fetidez en fragancia
la esperanza en doctrina
y Dios en el más fiel amigo.

No esperaba
que el insomnio fuera la constante
la oscuridad el decorado
la ociosidad el eterno pasatiempo.

No quería aceptar que el odio fuera mi vecino
el llanto la medicina
la insipidez el diario desazón
la amistad el tipo de cambio
y los alimentos la bolsa de valores

Me resistía a creer que los recuerdos
se tornaran grotescos
y las olvidadas cartas se volvieran bálsamo.

Ignoraba que aquí adentro
la libertad es sueño general
y las drogas vehículo de escape

Porque cuando llegué a la cárcel
Amigos
yo no sabía todo esto

martes, 20 de octubre de 2009

más y más

ay sí

Impronta del hombre junto al río

Impronta del hombre junto al río

Benjamín García

El hombre se sienta
Rascándose los poros
Y de cada uno
Caen lágrimas
Como piedras al río
O gorgoteos de colibrí
Pero la piedra sobre piedra
Es dura
Un crótalo abrazándose
Al tronco de un gran árbol
El nahual del hombre
Es un buho de ojos
Donde tiquitea y tiquitea
Todo el tiempo
La manzana se rompe
Y pertinaz
Suelta el jugo
Sobre la rueca rueda
De los días y los instante

El hombre se va
Deja un río
Yermo y sin cantar

jueves, 15 de octubre de 2009

Llama

Minificciones de Benjamín García



Llama


A trompicones y golpeándose los pies con las ramas y las piedras llegó junto al roble de fronda ancha.
Los otros se miraron extrañados. No alcanzaban a comprender lo que ocurría.
El asustado, de miembro grande y con tiro hacia la tierra, bamboleándolo; soltó un chisguete de orina. Fue breve, sin mucho impacto. Luego crepitó con los labios y emitió: ¡Fuagh! ¡Fuagh!
De los que veían enfrente, once guturalizaron la cuestión. No entendían, no sabían que diantres ocurría. Quizá, imaginaron, se le había atorado algún hueso.
El restante, abrió los ojos volviéndolos de rueda blanca y dijo, trazando un signo de interrogación con brazos y hombros: ¿Fuagh? ¿Fuagh?
Ambos corrieron y unos cinco minutos adelante observaron varios arbustos.
Fuagh, fuagh.
Los otros once, a lo lejos, ignoraban todo.
Fuagh, fuagh.
Se sintieron dos hombres. Los dos hombres más solos del mundo.

Tormento o el monstruo de la colonia Roma visto por Manolito

martes, 13 de octubre de 2009

Mirón

El mirón modernista (o los tópicos modernistas de Salvador Díaz Mirón).
Benjamín García
Figura cumbre del movimiento modernista en nuestro país y uno de los grandes poetas de América, Salvador Díaz Mirón nació en Veracruz (Veracruz), estudió la carrera de letras y ejerció como catedrático de Literatura. En 1876 se exilió en Estados Unidos por el polémico contenido de sus artículos. Fue diputado al Congreso de la Unión en 1884 y secretario del cabildo de Veracruz. Figura de carácter violento, estuvo cuatro años en la cárcel por matar a un individuo en un duelo. Su desacuerdo con el régimen de Venustiano Carranza le llevó a exiliarse en España y Cuba. Publicó dos libros de poemas: Poesías (1896) y Lascas (1901). El primero, del cual renegaría más tarde, es un libro cercano al romanticismo; el segundo, una aventura de formas que marcará el camino para el fundador del modernismo Rubén Darío. De tono abrupto y sombrío, Lascas fue un libro que cambió totalmente su poética y logró algunos de los versos más difíciles y bellos de la lengua española. La perfección formal, que a veces lo hiela, logra en otras ocasiones una delicadeza y una suavidad extremas en las que el artificio y la dificultad no se notan.
Es, pues, nuestro modernista, nuestra voz gritona, fresca y receptora del clasicismo francés. Es menos esteta que Rubén Darío, más bravucón sin dejar de lado la elegancia. El título de Lascas resume a Díaz Mirón.
Ya desde el primer poema, que es de hecho una introducción: A mis versos, observamos su aire:
Insensibles a fiestas y grimas
y con alas de luz de centellas
pero esquivos a cautas doncellas,
difundíos por gentes y climas.
En esta primer estrofa, declaración de principios, observamos una ética socrática, el alejamiento de la horrible masa y la inocencia romántica de las “alas de luz de centellas” y, aunque el erotismo corre a lo largo de los tiempos, aun en los más oscuros, notamos un erotismo moderno, pícaro y picante en las frases de Díaz Mirón: “esquivos a cautas doncellas”.
Constantemente Díaz Mirón recurre a los tópicos clásicos, pero de alguna manera renovados a fuerza de darles un ligero remozamiento: “una musa de fuerza y de gracia / yergue al sol su hermosura y su audacia.”.
En este fragmento de Ecce Homo:
Mi gloria está en la nube
que por el cielo sube,
llevando, no un querube,
sino una tempestad,
y en el fulgor que anima
la yerma y blanca cima,
la cumbre que sublima
tristeza y soledad.

La mención de la tempestad, la tristeza y la soledad nos llevan a los poetas románticos, y la forma en que están redactados, los fulgores, lo yermo y los tonos blancos; el gusto en general por las menciones cromáticas nos hacen pensar en el modernismo.
Su erotismo a veces ronda con lo vulgar, no por el tema, sino por la forma de abordarlo como en Vigilia y Sueño:

La moza lucha con el mancebo
-su prometido y hermoso efebo-
y vence a costa de un traje nuevo.

Y huye sin mancha ni deterioro
en la pureza y en el decoro,
y es su gran lirio de nieve y oro.

Y entre la sombra solemne y bruna,
yerra en el mate jardín, cual una
visión compuesta de aroma y luna.

Y gana el cuarto, y ante un espejo,
y con orgullo de amargo dejo,
cambia sonrisas con un reflejo.

Y echa cerrojos, y se desnuda,
y al catre asciende blanca y velluda,
y aun desvestida se quema y suda.

Y a mal pabilo, tras cierto fuego,
sopla y apaga la flor de fuego,
y a la negrura pide sosiego.

Y duerme a poco. Y en un espanto,
y en una lumbre, y en un encanto,
forja un suceso digno de un canto.

¡Sueña que yace sujeta y sola
en un celaje que se arrebola,
y que un querube llega y la viola!

Los términos velluda y suda, igual que quema y suda, se dirigen al sexo de la mujer, de una forma directa y casi pornográfica. Ello no demerita a la obra, al contrario, Díaz Mirón sabe mantener la elegancia en los terrenos más sórdidos.
El final es un engarce perfecto: un querube violador. Una imagen tan barroca como moderna.
Y la palabra viola, muy fuerte, atroz, y tan suave que logra hacerla sonar el poeta.
Un poema de igual talante es Canción Medieval, antes de citarlo, admiremos que lo más moderno del veracruzano, lo que lo tacha de tal, es su incursión por todos las épocas a favor del poema. Lo mismo la helénica, el medievo, lo clásico, lo barroco, los callejero, lo urbano y lo obrero. Veamos el poema:

¡Oh tú la de crin rubia, luenga y rizada,
que caída en torrente barre las losas,
y que volando incita las mariposas,
porque así luce aspecto de llamarada!

Linajuda Regina que, por taimada,
finges al viejo duque modelo a esposas,
y de sus canas dices honestas cosas,
más dignas de la espuma de una cascada.

Ven y place al que tienen la voz dorada,
a perennes ortigas y eternas rosas,
y en el talón espuela y al cinto espada.

No ignores que los himnos hacen las diosas.
¡Oh tú la de crin rubia, luenga y rizada,
que caída en torrente barre las losas!

La forma de dirigirse a la mujer en cuestión es, en efecto, medieval; “¡Oh tú la de crin rubia...”, pero la imagen de la caballera que caída en torrente barre las losas, es una imagen que ya incluso anuncia al surrealismo. Es como una premonición poética. La forma de soneto le da un raigambre clasicista, y el tema es absolutamente moderno. Ya no es el amor cortés que sufre y se regocija con sólo ver a la amada. En palabras más coloquiales, el poema se traduce como una exhortación a abandonar al anciano para probar al varonil, y no necesitado de viagra, hombre que tiene la voz dorada, eternas rosas y en el talón espuela (imagen que no sólo alude a lo varonil por vía del gallo semental, sino que es de hecho completamente fálica) y al cinto espada (de nuevo la imagen fálica). El verso que enmarca todo el sentido es magnífico: “No ignores que los himnos hacen diosas”. Que es una invitación a ceder los placeres a cambio de la inmortalidad poética.
Un rasgo típico de los modernistas es el uso de la figura de las aves, y en particular la comparación entre tal figura y la mujer: “Como albo pecho de paloma el cuello.”
Esta otra en Nox: “En invisible tropa / las grullas pasan, batiendo en alta zona / potentes alas...”. En ese mismo poema encontramos los siguientes versos: “¡Oh, Tirsa! Ya es la hora. / Valor me falta; / y en un trino de alondra”.
Otro ejemplo del erotismo anticortés se da en Engarce, el título, de antemano, ya lo dice todo.
El misterio nocturno era divino.
Eudora estaba como nunca bella,
y tenía en los ojos la centella,
la luz de un gozo conquistado al vino

De alto balcón apostrófome a tino;
y rostro al cielo departí con ella
tierno y audaz, como con una estrella...
¡Oh qué timbre de voz trémulo y fino!

¡Y aquel fruto vedado e indiscreto
se puso el manto, se quitó el decoro,
y fue conmigo a responder un reto!

¡Aventura feliz! La rememoro
con inútil afán; y en un soneto
monto un suspiro como perla en oro

Hay un cierto afán en el veracruzano por demostrar que el amor ideal no es el mejor. Aquí se instala recuerdo y desde ahí juega con la belleza de la dama y la historia casi narrada al decir que el fruto vedado se puso el manto (nocturno), se quitó el decoro y respondió al reto.
Otro tópico modernista es la escultura y su uso como ejemplo de lo idealmente hermoso o exótico, como ocurre en A ti: “portas al cuelo la gentil nobleza / del heráldico lirio; y en la mano/ el puro corte del cincel pagano; / y en los ojos abismos de belleza.” Los mismo que en A ella: “Semejas esculpida en el más fino / hielo de cumbre sonrojado al beso”: También apreciamos este rasgo en Claudia: “Como helénica estatua, por la suma / corrección de la forma...”.
Como vemos, Díaz Mirón se distingue por su uso de los elementos clásicos, su cultura casi renacentista en un embate vigoroso, erótico, desparpajado y, curiosamente, muy coloquial, que será precursor de la poesía experimental del siglo XX.
Lascas es una piedra envuelta por flores que se arroja con la velocidad de un cisne al albo pecho de la vida, y la vida es una mujer, que pudorosa, poco a poco abre las piernas.

lunes, 12 de octubre de 2009

Radaid, deja que salga la luna

Exactamente así fue

La triste máquina del doctor Bestia

La triste máquina del doctor Bestia


El tigre sueco

Benjamín García


El reciente premio Nobél otorgado al presidente Obama generó sorpresa mundial, hasta en el propio Obama. Tal hecho merece dos lecturas fundamentales. La primera, es la que se ha repetido hasta la saciedad, al menos por los literatos, que ganarse el Nobél no tiene la mayor importancia, que es un premio calculado políticamente.
Es más o menos conocida la historia de que el galardón le fue entregado a Octavio Paz por la intervención de Televisa y del entonces gobernante de México. Se cuenta que a los miembros de Estocolmo se les paseó por las mejores playas del país. Le fue concedido al genial escritor Günter Grass, quien luego de su ingeniosa crítica, hoy piedra de toque de la literatura del siglo XX, en el Tambor de Hojalata, aplaudió los bombardeos de la OTAN a la extinta Yugoeslavia, incluso admiradores del escritor salieron a quemar sus libros.
Pero eso nos llevaría a la segunda lectura, a pensar que quienes le dieron a Obama el premio no son unos ingenuos sino unas personas, casi performanceros, que decidieron darle un tigre a Obama.
En la primera lectura tendríamos que pensar que el puro triunfo de un hombre negro en E. U. ha significado un golpe de timón en la dirección mundial, mi libertario amigo, Marcelino Perelló, hasta descorchó una botella de Champaigne. No se trata de cualquier cosa, Obama llegó con un discurso diametralmente opuesto al de la dinastía Bush. En ningún momento se trata de una revolución, no es que Lenin haya ganado las elecciones en E. U. ni mucho menos, pensarlo así sería engañarse, pero ciertamente significa un cambio fuerte. Mentarle la madre a Bush era sumamente fácil, lo piensa uno antes de hacer lo mismo con Barak.
Por eso la rifa del tigre. Hasta ahora el presidente norteamericano no ha hecho nada, más allá de su triunfo, que le amerite el Nobél, pero ahora el tigre es como un Pepe Grillo, Pepe Tigre, observándolo, golpeándolo con el hocico en las piernas para forzarlo a lograr méritos. Estoy seguro de que Obama hubiera preferido no ganarse nada. Le pusieron la soga al cuello. ¿Sobrevivirá al tigre?↔

El beso del adiós

Eurídice

Eurídice

Sophia de Mello Breyner

Este es el trazo quetrazo alrededor de tu cuerpo amado y perdido
Para que cercada seas mía
Este es el canto del amor en que te hablo
Para que escuchando seas mía
Este es el poema: engaño de tu rostro
En el cual yo busco la abolición de la muerte.
En el tiempo dividido
¿Y ahora oh dioses qué les diré de mí?
Tardes inertes mueren en el jardín.
Me olvidé de ustedes y sin memoria
Camino por los caminos donde el tiempo
Como un monstruo a sí mismo se devora.
Lusitania
Los que avanzan de fr4ente hacia el mar
Y en el entierran con su aguda daga
La proa negra de sus barcos
Viven de poco pan y resplandor lunar

NOTAS SUELTAS SOBRE EL JAZZ

Entre los orígenes del jazz se encuentran las llamadas rent partie’s, tales fiestas se realizaban para poder pagar la renta. Lo toca en una canción Ethel Waters:
Rent man waitin’ for his forty dollars
Ain’t got me but a dime and some bad news,
Bartender, give me a bracer, double beer chaer,
‘Cause I go the low-down, mean, rent man blues. p. 43 Estética

“Revelando el espíritu de asociación característico de las minorías oprimidas –puesto de manifiesto, también, en los candombos y cofradías del Río d la Plata-, los afroamericanos trataron de resolver el problema de la vivienda en una forma harto original. Celebraban fiestas semanales a las que podía concurrir cualquier persona del vecindario, siempre que abonara la suma de diez centésimos de dólar, cantidad que pronto se elevó a quince y aun a cincuenta. También era costumbre dejar la entrada libre, obteniéndose las ganancias sobre el expendio de bebidas y comidas”.
(...)
Para dar publicidad a estas fiestas los negros norteamericanos repartían invitaciones impresas o insertaban avisos en los periódicos, de este tenor:
“Papa, if you want to see Mama do the Black Bottom, come to Social Party fiven by Mis. Kelly. 8 West 134 th street, I Fligth, west sde.Saturday Evening, Frebuary 5, 1927. Refreshments seried. Good Music.”
Otras veces la propaganda para esos actos sociales se efectuaba en verso:
There’llbe browskin mammas,
High yas too,
And if you ain´t got nothin’ to do
Co up to Mary Lou’s

There’ll be plenty of pig feet
And lots of gin;
Jus’ ring the bell
An’ come un in p. 44 Estética

Rent Partie’s

Bessie Smith en Gimmie a pigfoot:

Up in Harlem every Saturday nigth
When the high-browns get together it’s just too tigth-;
The whole congregation does an all-nigth strut,
And what they do is jus tut! tut!
Old Hannah Brown from i cross the town
Bits full of corn and starts breakin’ em down;
And at the break of day you’ll hear old Hannah say-
Send me, gate, i caus i don’t care,
I feel just like i wanna clown!
Give the pianno-player a drink, because he’s bringing me down!
He’s got rhythm-yea! When he stomps his feet
He sends me ritgh off to sleep.
Chceck all yoru razor and yor guns,
We’re gonna be wresin’ when the wagon comes...
Give me a reefer and a gang of gin,
Slay me ‘cause i’m in my sin,
Baby, ‘cause i’m full of gin”. P. 45 Estética




El folklore antes del blues y el jazz

Los “spirituals”, los “los shorts”, los “work songs” o “labor songs”, los “hollers”, las canciones de danza (“dance songs” o “levels”) y hasta los originales sermones pronunciados por los viejos predicadores del sur de los Estados Unidos. P. 11 Estética del jazz
Sus versos, en los que cuaja la protesta y el descontentos social, la música rítimica ha encontrado una poesía henchida de belleza e intención. P. 12

Polifonía de las negro songs

Desde que psió tierra estadounidense, el hombre de tez morena entonó sus canciones en forma poifónica; halló verdadero goce estético en combginar simultáneamente dos o más voces melódicas. Este rasgo se observa lo mismo en los “spiritual” que en cualesquiera de las vetas queintegran la cantera de su música folklórica secular y religiosa p. 13 estética…


Juba
Juba dis, Juba dat,
Juba killed my yellow cat,
Rabit it may turnit top.
Rabbi hash, pule cat mash,
Jay bird soup, raccoon mush,
Rah, rabbi, rabbi, rabbi
p. 14
Rola de presunta procedencia africana
Estética del jazz


Nuevas historias del jazz

Yo nací como dice el dicho vulgar “con los tambores por dentro”. P. 1

Recuerdo mucho a mi padre Miguel Contreras tocando su batería siempre rodeado de mujeres bellas. P. 1

Tino quiso tocar la trompeta al escuchar a Arturo Negrete, pero su papa siempre le decía: “No es parta ti”. P. 1

Admirador de Gee Krupa y Budy Rich

Erta tanta mi emoción al ver a Gen Grupa (sic) tocando los tambores que decidí abandonar la sastrería me había escuchado tocar la batería desde niño lo acepté para poder comprar mi primer batería que costaba 600 pesos de aquéllos. Una noche desaparecí, me fugué de casa y mi hermano Efrén Contreras, saxofonista, me acompañó en ésta mi primera gira. Fueron mis primeros pesos que, andando el tiempo, me harían recorrer todo el mundo. P. 1

Pues bien, a mi regreso a la ciudad de Chihuahua, ya con batería y todo y en compañía de mi hermano Efrén, formamos un cuartero que se llamó “Los Cadetes del Swing”. Como yo me había ganado algunos billetitos en la sierra compramos gorras de lechero…”. P. 2

Orquesta Jazz Band en la ciudad de Chihuahua; era usual contratar una banda de jazz para fines publicitarios de cualquier produto; esa banda la metían en una troka o troca. Por las calles salían tocando jazz y, a la vez, anunciando los productos que pagaban el recorrido de horas enteras por la ciudad. P. 2 auto

“Una tarde que salí de la esculea, escuché música por el rumbo del cine Estrella… corrí a ver de qué se trataba y me encontré con la orquesta del Negro Batista, José Novo. Su orquesta se llamaba “Cuba Jazz”, calro, él era cubano y su orquesta muy famosa en Chihuahua. En ese entonces mi papá tenía la orgesta 62 Jazz B and; eran competidores y había pique entre ellos. Era pique personal y musical, aparte los dos tocaban la batería y eran los bateristas más famosos de su tiempo en Chihuahua. Bueno, me paré frente a la orquesta para escuchar al baterista José Novo y me gustó mucho su batería de color negro, me llamó mucho la atención el material del que estaba hecha, con mis manos, cuando de repente el negro las golpeó con sus baquetas. Me golpeó fuerte, con dolo. Y me dijo: Dígale a su papá que fui yo quien le pegó”, pero esto nnca se col conté a mi papá”. P. 4 auto.



Estructura del blues

La contestura de doce compases y tres versos, con su básica estructura armónica de tres acordes (tónica, subdominante, séptima dominante) era ya usada por los peones, los pianistas de “honky tonos”, los vagabundos y otros negros no privilegiados pero inter´pidos, desde Missouri hasta el golfo de México, y se había convertido en un medio común a través del cual podían expresar sus sentimientos personales en una especie de soliloquio musical•.
William C. Handy y Armna Bontemps


Ciudad Juárez, la puerta del Jazz.

Del jazz en ese tiempo, escuchaba mucho una pieza que siempre me gustó: “Star Dust”. Los trompetistas se lucían, porque este número se presta para ‘sólo de trompeta’, sonaba a mis oídos como música del cielo; “polvo de Estrellas” se llama esta balada en español. Yo quería aprender a tocar la trompeta, pero no había dinero para comprar una, aunque fuera vieja. P. 8 autobiografía

Su papá tenía una sastería

“Viví toda la Segunda Guerra Mundial en Ciudad Juárez. Por ese tiempo Glenn MIller, TOmmy Dorsey, Gene Grupa, Harry ames, Durge (sic) Ellington, Coun (sic) Bassie, Buddy Rich, Woody Herman, Less Brown… eran las bandas que más fama tenían en USA. El Liberty may de EL Paso, Texas, era el lugar de presentación. Era impresionante mirar estas orquestas en vivo yo fijaba mi vista en Joe Jones, baterista de Cont Basi, me impresionó mucho y me daba vuleta la cabeza, ¿cómo es posible tocar tanto?, tocó un solo de Drums con los mallets (baquetas con bolas de algodón) extraordinario. Por eso siempre que toco un solo con los mallets, me acuerdo de Joe Jones. P. 9

Yo por ese tiempo tocaba en el Joe Place de la Ave. Juárez. Ahí escuchaba hablar a los soldados de los horrores de la guerra. Había algunos que eran músicos y subían a tocar con nosotros How High the Moon, era el tema preferido, en tono de Fa. Muchas ió que se trataba de grandes músicos de Jazz vetido de soldados, con grados de capitóan o sargento…, era fascinante. P. 9

1951 La anécdota de Zambo y Grupa. Grupa se presentó en El Paso Texas. Gilberto Olvera, El Zambo, trompetista, le pregunta a Tino si lo quiere conocer, van a su hotel. Se quedan con cara de pendejos. Grupa deice ¿Yes? Bull Sheet. P. 12

Llegué a México contratado por la orquesta de Luis Arcaraz en el año de 1953. la orquesta tenía problemas para conseguir baterista y Héctor Hallal, quien en ese entonces era arreglista de la orquesta, habló con Luis Arcaraz para que fuera yo el que tocara los tambores. P. 13

Junno a la XEW, en el bar Cashba, se reunían músicos de la talla de Mario Ruiz Armengol, pianista y gran arreglista, además un ser humano extraordinario, Héxtor Hallar, otro de los grandes arreglistas mexicanos a sax tenor de jazz. Ahí también estaba con su contrabajo, después de su hueso con los Violines de Villa Fontana, Enrique Almanza y su director Roberto Pérez Vázquez, magnífico pianista que también ama el jazz y la música de concierto. Pepe Solís a su trompeta, Ricardo Lemus y su batería, Mario Patrón, Chlo Morán, Pablo Jaimes, gran piano de jazz; Víctor Ruíz Pazos, el gran talento del contrabajo; Mario Contreras, Cuco Valtierra. P 23

Toma

De un libro de Beatriz Espejo

Cómo mataron a mi abuelo el español.

“Los recuerdos, a veces, pueden tocarse. Se paran frente a uno y nos invitan a enfrentarlos. Cobran la fuerza del presente, dibujan las caras de quienes murieron o se alejaron y las voces que suponíamos perdidas. Nos hacen guiños, señas obscenas desde la barandilla de una nave dispuesta a partir, nos embriagan con su perfume marchito. Nos inmovilizan.” P. 104-105

En las tardes ardientes

En las tardes ardientes

Olga Savary

En las tardes ardientes
nada que hacer:
olvidar las manos
aquietadas como arañas
y atar el silencio
a la pura soledad
del silencio.

El oficio de vestirse

El oficio de vestirse

María Mercedes Carranza

De repente,
cuando despierto en la mañana
me acuerdo de mí,
con sigilo abro los ojos
y procedo a vestirme.
Lo primero es colocarme mi gesto
de persona decente.
En seguida me pongo las buenas
costumbres, el amor
filial, el decoro, la moral,
la fidelidad conyugal:
para el final dejo los recuerdos.
Lavo con primor
mi cara de buena ciudadana
vista mi tan deteriorada esperanza,
me meto en la boca de las palabras,
cepillo la bondad
y me la pongo de sombrero
y en los ojos
esa mirada tan amable.

Entre el armario selecciono las ideas
que hoy me apetece lucir
y sin perder más tiempo
Me las meto en la cabeza.
Finalmente,
me calzo los zapatos
y echo a andar, entre paso y paso
tarareo esa canción que le canto a mi hija:
“Si a tu ventana
a llega el siglo veinte,
trátalo con cariño
que es mi persona”.

Tormento hacia Italia

De Naked Lunch

El esbirro sanguijuela
-No, jefe, no... El departamento es toda mi vida.
Besa la mano del Supervisor y le mete los dedos en la boca (para que el Supervisor pueda sentir sus encías sin dientes) lamentándose de que ha perdido los dientes en el chervichio.
-Por favor jefe, le limpiaré el culo, lavaré sus condones usados, sacaré brillo a sus zapatos untándolos con la nariz...
-¡Esto sí que es realmente desagradable! ¿No tiene usted orgullo? He de decirle que estoy sintiendo verdadera repugnancia por usted. No sé, hay algo, no sé, podrido e usted, huele usted como un montón de estiércol –se pone un pañuelo perfumado ante la cara-. Tengo que pedirle que salga de este despacho inmediatamente.
-Haré lo que sea, lo que sea –el rostro verdoso y estragado se abre con una horrible sonrisa-. Soy joven todavía, jefe, y cuando se me calienta la sangre pego bastante fuerte.
El supervisor vomita en su pañuelo y apunta hacia la puerta con mano trémula. El comprador se levanta clavando una mirada perdida en el Supervisor. Su cuerpo comienza a inclinarse como la varita de un zahorí. Fluye hacia delante...
-¡No! ¡No! –grita el Supervisor.
-Schlurp... schlurp, schlurp...
Una hora más tarde encuentran al Comprador dando cabezadas en el sillón del Supervisor. El Supervisor ha desaparecido sin dejar rastro. P. 31 El almuerzo desnudo

viernes, 9 de octubre de 2009

Estío

Por los días del estío


Benjamín García

Sombra casquivana
Vas furtiva
A tientas y en silencio
Tierna y asesina
Sombra amiga sombra
Susurras la asfixia
En penumbra del vacío
Las hachas de tus puntas
Oh sombra shiva
Shiva Xibalbay
Yo soy tu sombra
Sombra negra del camino
Con puñal de noche
Y mi sangre derramada
Por los días del estío

Tormento

martes, 6 de octubre de 2009

Markplatz

Gioconda

Gioconda

Rosamaría Roffiel (Corramos libres)

A las mujeres

Mi vulva es una flor
Es una concha
Un higo
Un terciopelo
Está llena de aromas, sabores
Y rincones
Es color de rosa
Suave, íntima, carnosa
A mis 12 años le brotó pelusa
Una nube de algodón
Entre mis muslos
Siente, vibra, sangra,
Se enoja, se moja, palpita
Me habla
Guarda celosa entre sus pliegues
El centro exacto de mi cosmos
Luna diminuta que se inflama
Ola que conduce a oro universo
Cada 25 días se torna roja
Estalla
Grita
Entonces la aprieto con mis manos
Le digo palabras de amor
En voz muy baja
Es mi segunda boca
Mis cuatro labios
Es traviesa
Retoza
Chorrea
Me empapa
Le gustan las lenguas
Que se creen mariposas
Los penes solidarios
La pulpa de ciruela femenina
O simplemente
Las caricias venidas de mí misma
Es pantera
Gacela
Conejo
Se ofrece coqueta si la miman
Se cierra violenta si la ofenden
Es mi cómplice
Es mi amiga
Una eterna sonrisa de mujer complacida

lunes, 5 de octubre de 2009

Miller y la escritura

La simpatía y perdón del otro

A menudo pensamos que podríamos hacer daño con nuestro comportamiento, pero pensamos así sólo porque no tenemos la suficiente fe en la inteligencia y simpatía del otro. Nos figuramos que quienes nos admiran o aman lo hacen sólo por nuestras buenas cualidades. Pero lo más frecuente es que la otra persona conozca cabalmente nuestras debilidades y que esté más preparada que nosotros mismos para aceptar nuestros errores. P. 246 Miller. Villa Seurat. 21-02-39 París.


La muerte escrita

Escribir es la vida, pero lo que queda escrito es la muerte. Y es la muerte precisamente porque intenta preservar lo que no puede ser preservado a través de la forma y la sustancia. Los más sólidos materiales parecen, como también perecen los más vigorosos pensamientos. P. 243-244 Cartas a Anaïs. Henry Miller. Villa Seurat 21-02-39

Inefable

Incienso

Incienso

Benjamín García

Si de hablar trata
Devela en mis labios
Donde baila lava
Y el zapapico traspico
Rompe en la piedra
Como lluvia
Río
Sol
Insecto
Temporalmente tiempo
Pero ¡no me seas!
Pues he sido día
Año
Y el resto del sueño
Golpe de eco
De tu nombre humareda
De tus labios abejorro
Devela en mis labios
Luego ceniza brisa
Y cae como incienso

Basssel

sábado, 3 de octubre de 2009

De tanto transitar

De tanto transitar

Benjamín García

Con el eructo del romance
Y ojos glaucos glaucos
Agitan las manos locamente
Cual hubiera en las nubes
Una mano para consolarlos

Estos hombres andan olvidados
Sus piernas
Cuellos de jirafa
Estirándose hacia las hojas
Maná que han hallado
Sus dientes crispan
Como el motor de mil tractores

Estos hombres andan olvidados
Y sus corazones cementerios
Llenos de ánimas en pena
Aullando como ambulancias
A punto de chocar

Estos hombres andan olvidados
Se cruzan el uno con el otro y no se ven
Se traspasan por aquí y por allá
Sólo dejan polvo blanco
Como anhelando La Navidad

Estos hombres andan olvidados
Perdidos en el reverso de una moneda
O en el ojo de la esfinge
Estos hombres andan
Pero ya no andan
Son un topo cavando su tumba
De tanto transitar

perfiles del abismo

Burroughs y el imperialismo

América no es una tierra joven: ya era vieja y sucia y perversa antes de los indios. El mal está en ella, esperando.
Y policías, siempre: policías del Estado bien entrenados en la universidad, experimentados, corteses, ojos electrónicos que sopesan tu coche, tu equipaje, tu ropa, tu cara; detectives gruñones de las grandes ciudades, sheriffs rurales de voz pausada con algo negro y amenazador en sus ojos viejos del color de una camisa gastada de franela gris... p. 26 El almuerzo
William S. Burroughs, El almuerzo desnudo