sábado, 6 de agosto de 2016

¿Verdá?

¿Verdá?
Benjamín García 
Todo discurso es ficción y por ello todo discurso es verdad. Existe La Verdad, pero no la realidad, esta es un cúmulo de ficciones.No es que todas las verdades sean posibles, pero sí todos los discursos.
Es decir, el problema no es si hay una o varias verdades, sólo hay una, pero es vista desde diversos espacios, con diversos ojos, en diferentes momentos.  Se puede hablar de realidades, no de verdades.
Por eso hay muchos discursos sobre La Verdad y ninguno puede serla, por la simple razón de que son meros abordajes, realidades.
La tradición creada por el siglo XX sospecha de La Verdad, el siglo XXI comenzará a sospechar La Verdad, es decir, su ser asintótico. 
La Verdad es metafísica en tanto que debe ser trascendente a la realidad (las realidades), es teleológica para nosotros, al ser búsqueda, pero fuera de nosotros La Verdad es hecho, único e incontestable. Nosotros nos separamos de La Verdad mediante la realidad.
Para construir conocimiento debemos sospechar La Verdad y no sospechar de ella, es decir, si dicen que x mató a y, y que en realidad fue z para culpar a y, o que incluso x se suicidó para culparlos a los dos; tenemos al menos tres realidades, no La Verdad, no significa que x no haya muerto y no haya sido de alguna de esas tres formas o incluso de otra; hay una verdad, única e incontestable, acaso inaccesible, como pasa tantas veces en la historia, ello no niega su existencia, ni nos enseña a vivir sin La Verdad, sino siempre en la sospecha de Verdad, la única precaución posible contra las realidades.