jueves, 15 de octubre de 2015

Eufemismo

Eufemismo 
Benjamín García 
Antaño los ciegos eran tales, no discapacitados visuales; las prostitutas, eso, no sexoservidoras. 
A veces, por temor, incurrimos en el eufemismo. Por ejemplo, cuando en lugar de viejo o anciano, decimos persona de la tercera edad.
Así, por ejemplo, la voz "siniestra", se usaba originalmente para referirse las personas zurdas. Luego, para no decir Diablo —y porque se asociaba a los zurdos con él—, se le empezó a llamar "El Siniestro".
Por eufemismo los flacos son "exquisitos", los gordos "robustos o sanotes", los desgraciados "gente de carácter fuerte", los tragones de "buen diente"y un etcétera multiplicado por el infinito.
Uno de los eufemismos más horribles lo escuché en un anuncio televisivo de condones, para no decir "coger" o "sexo", optaron por: "actividad física vigorosa". Todavía pienso si necesito condón para ir a correr.
A menudo recurrimos al eufemismo para sortear la censura. Para no decir "chingar" elegimos "fregar" (aunque se refiere a tallar algo, como el piso).
Así que, en su próximo encuentro con algún político, evite llamarlo "hijo de puta" y prefiera "entenado de suripanta".

miércoles, 7 de octubre de 2015

Yo el otro

Yo el otro
Benjamín García 

Para Mijail Bajtin, el pensador ruso, no sólo es "Pienso, luego, existo (célebre apotegma de Descartes); sino yo también soy". Es decir, nos definimos en el otro.
Para Rimbaud, el poeta francés, se trata de "Je est un autre" (en su carta a Paul Demeny), yo soy un otro.
Para Heidegger, el filósofo alemán, el tiempo es el ente, soy mi tiempo, pero ese tiempo se vive con el otro.
Sin el otro no hay yo, tan sólo nada (signifique lo que signifique).
"Yo soy" es multitud, yo es muchedumbre, yo es historia, yo es el grito de generaciones, de cadáveres saltando de la tumba.
Los esquizofrénicos escuchan voces, ergo, todos somos esquizofrénicos, todos somos voz.
El tiempo es otros.
La vida es miserable mientras nos aferramos al "yo". Apenas desprendernos, comienza el verdadero sentido de la vida.
Dice Raymundo Ramos, palabras más, palabras menos: Si a veces me contradigo es porque no siempre soy de mí misma opinión.
He ahí el reto de la sociedad contemporánea: aprender a vivir con los demás y con los otros que soy yo.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Quién

Quién entonces

 

Quién me ha de leer entonces

El arrecife el litoral su aire

Río atronante y fluido de alma

Un águila ciega y torpe

Duro lente enojado

El altavoz rencoroso y pío

Un ebúrneo hombro dislocado

Bucle lisonjeríptico y reacio

 

Quién me ha de entonces

Recubrimiento de mosaicos rasgados

Casas rotas de vidrios responsivos

En agujetas calamar y rasguño herido

Descendido el out a ya no afuera

Sonreír y desaparecer en intermitencia

¡Basta, no más y ya nunca!

¡Sirenas para cantar hay que ahogarse ¡

 

Quién hame leerde entonces

Sufrío resfijo inocable inhóspito

Ciufraga sudadano pavoroso

Masuido y rusa asufamido

Quién entonces de leer ha

Y me, y yo no y el en él

O será caer de nadie a nada

 

Buenos de la rosa arma

Y váyanme a morir

Antes me mueran el vaho

Y entonces leer quién ha

Sino yo y el yo y su yo

La vena corriendo la sangre

El quién mi y el aquel su fuego

 

Quién entonces

     Y un vivo y su pan de quien añejo

                      El silencio en la sonrisa vaga

                                       Yo no / sino un muerto

lunes, 21 de septiembre de 2015

Monstruo

El monstruo 
Benjamín García

Lo privado debe haber nacido con el tabú pues antes del tabú no hay necesidad de esconder nada. El tabú funda una oposición semiótica entre lo permitido y lo prohibido lo ordinario y lo escandaloso entre el orden y el pecado si seguimos la fábula bíblica Adán y Eva andaban desnudos en el paraíso sin pudor alguno porque propiamente no se habla de sus hábitos fisiológicos, es de suponerse que procedían como, digamos, los perros, es decir, bestias.
Toda narrativa se funda en una oposición. El mito de nuestra sapiencia omnipotente se basa en esta distancia: humano versus bestia. De ahí que los romanos utilizaran tanto el concepto "bárbaros".
Si pensamos en Palestina e Israel, lo que tenemos, antes que un intercambio de balas y de muertes, es un intercambio de adjetivos: sionista versus terrorista.
La Bestia y lo prohibido son igualados. Es una manera de evadir responsabilidades. Si La Bestia es aquello "horrendo", entonces yo, que no soy "horrendo", soy humano.
Si unos matan, yo no mato, o sí, pero lo hago de manera civilizada, por buenas razones (Inquisición, Estado, Cruzadas, etcétera).
La única manera de salir de esa oposición es hablar desde el yo o el nosotros. Decir, por ejemplo, que la sociedad está podrida, es una forma de decir que yo no estoy podrido. Sería mejor reconocer que formo parte de esa podredumbre: "En la sociedad estamos podridos". 
Si los países, en lugar de aventar bombas (explosivas o mediáticas) hacia quienes no profesan sus credos, cambiaran hacia una narrativa introspectiva, verían su bestia, crearían un léxico para nombrarla y con el tiempo la disolverían en sí mismos.
A manera de conclusión podríamos decir que los monstruos no existen, pero nos encanta nombrarlos.

Camaradas
Benjamín García 

Es maravilloso enamorarse, es fabuloso vivir una noche de buen sexo, es fantástico hallar una amistad; pero encontrar a un par, eso ocurre muy pocas veces, y cuando sucede los ángeles tocan sus trompetas y peen de puro contento.
Así les pasó a Henry Miller y a Anaïs Nïn, los dos escritores, los dos fuerzas elementales, los dos erotómanos irremediables.
Lo suyo no fue amor, no en el sentido de Romeo y Julieta, ni siquiera de Bonny y Clyde. Henry, el autor de Trópico de Cáncer, amaba profundamente a su esposa, June Mansfield. Anaïs se hallaba felizmente casada con Hugo. La de Henry y Anaïs era una de esas raras amistades entre hombre y mujer que, si bien pasan por el sexo, lo trascienden.
Alguna vez leí que Rafael Alberti aseguraba que la amistad era superior al amor, porque el amor es envidioso y termina. La amistad, en cambio, es más duradera, menos castrante.
Además, el amor está condenado al olvido, a la traición, al tedio o a la muerte (como en todo, con sus debidas y rarísimas excepciones).
La amistad también, en ocasiones, cae en alguna de estas situaciones, la diferencia es que no se halla condenada.
Ahora, encontrar un par, un compa, un pata, un camarada, es difícil. Lo fueron Marx y Engels, Borges y Bioy Cazares, Anaïs y Henry, Fidel y El Ché (con todo y las sospechas de trampa del primero al segundo do), Jack Kerouac y Allen Ginsberg.
De momento no se me ocurren más, hay grandes amantes, por supuesto, o amistades famosas, como la de Mark Twain y la de Nicola Tesla, pero la camaradería, la fraternidad cómplice, es difícil hallarlas. 
En ficción pienso en Sancho y El Quijote, por supuesto no son amantes, tampoco amigos, hay cierta subordinación de Sancho al Quijote, sin embargo, hay una relación par entre ellos incomparable. 
Algunos pasan las vida en búsqueda de la media naranja, un desperdicio, sin duda, hay más de una media naranja; en cambio, hallar un par, es como ganar la lotería sin comprar billete.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Impuesto basura

Impuesto basura 
Benjamín García 
Dice mi mamá que uno solo aprende cuando cuesta dinero. El apotegma viene al caso por la enorme cantidad de basureros improvisados a lo largo y ancho de la ciudad.
Para ejemplo las escaleras afuera de mi casa: pasan 3 camiones de basura y al menos dos cuadrillas de limpieza, aun así todos los días se forman cerros y cerros de basura. A ello se suman kilos y kilos de caca aportada, no por los perros, sino por los dueños irresponsables que ven las calles como un enorme cagadero.
La ley del Distrito Federal prevé multas desde 1, 345 hasta más de 13 mil pesos. No conozco a nadie que haya sido multado por tirar basura. Los policías del módulo cercano a mi casa argumentan que "la gente se enoja" si les llaman la atención por incurrir en la falta.
¿Qué hacer entonces? Cobrar. Se puede hacer un rastreo de las colonias más incidentes en la práctica y aumentarles impuestos mediante un pago mayor del predio.
El dinero se podría usar para incrementar el salario de los recolectores de basura, o para colocar contenedores y botes.
Otra opción, como lo indica mi querida Brenda, es privatizar el servicio, en México no nos gustan las privatizaciones, pero somos como los gatitos, aprendemos a periódicazos.

Cadáver semiótico

Cadáver semiótico
Benjamín García 
Vivir es danzar en una constelación de segundos. Enunciar lleva a ser parte de la constelación, como ocurre con las estrellas, lo percibido es un cadáver viviente.
El decir y el pensar son amantes fugitivos uno del otro. Tanto como el contemplar y el pensar. El contemplar es súbito, un acto que se realiza en sí mismo y se agota como si tratase de una cerilla.
El símbolo busca frenar la extinción, dar constancia de lo contemplado, y lo logra, de una manera pálida, seca.
Descifrar el sentido es contemplar y volver a traicionar esta actitud. Una imperiosa necesidad nos urge a detener el fluir de lo visto en signos.
Los signos los colocamos en discursos, para entregar lo contemplado y dar orden al mundo. La semiosis es el castigo por abandonar el contemplar. La búsqueda del sentido es el horizonte cambiando de lugar.
Ningún sentido puede fijarse, es tan sólo una propuesta de lectura.
La lectura debemos entenderla como el momento que sucede a la contemplación. Se lee la televisión como se lee un libro, se lee la telenovela como se lee Crimen y Castigo, como discurso y todo discurso es un proceso.
El mito, mediante la narración, explica al mundo, el origen. Al hacerlo nos da vida, ¿y qué es la vida sino mero transcurrir.
Somos discurso, la vida es siempre un decir, detrás de ello sólo hay un universo mudo.
Cuando alguien dice "yo pienso", al instante de decirlo ya ha ocurrido un crimen, el asesinato del contemplador. El que habla y el que pensó no son el mismo. Y hay más distancia entre quien piensa y escribe, lo escrito es un cadáver perfumado, pero es lo único que nos queda.
Por eso nuestra época se aferra al texto (aunque  pudiera parecer lo contrario, hoy se lee como nunca antes). 
El que vive sólo existe, el texto es.
Antes de nacer, ya éramos discurso y lo seremos luego de morir.


domingo, 6 de septiembre de 2015

Diálogo

El diálogo de los hoy
Benjamín García
El arte no depende del genio ni de la musa, sino del código y del dominio del mismo. Hipólito Taine aconsejaba reconstruir el contexto para entender la obra de un autor, decía, por ejemplo, que si bien Rembrandt es el mayor representante de una generación, hay pintores buenos en su época, acordes a su estilo, tantos como se busquen.
El artista pues, crece en una tradición, y dicha tradición sólo es posible en una comunidad.
Esta comunidad lo es en tanto posee símbolos en conjunto.
Es el caso del lugar común. El apotegma de los poetas es: El primero que comparó a la mujer con una rosa fue un genio, del segundo en adelante: una bola de pendejos.
La originalidad sólo puede medirse en el rasero de la anterioridad. La repetición se juzga con el mismo criterio. Lo primero que hace un aspirante a poeta es descubrir que sus textos están llenos de lugares comunes, ocurre así por no estar dentro de la comunidad, al ingresar, empieza a recibir el código.
El código se conforma de todo lo que rodea y permea a la comunidad, no importa si es pasado, presente o incluso futuro. El artista crea para la comunidad en diálogo con el pasado, en circunstancias presentes y siempre en condicionamiento hacia el futuro.
Si Arjona o los compositores de Luis Miguel y otros tantos quisieran formar parte de la comunidad poética, leerían y acto seguido renegarían de todo lo hecho hasta ahora, como un poeta maduro al revisar sus textos de preparatoria.
La comunidad artística, por tanto, no es un grupo de personas en un momento denominado  llamado presente, es un conjunto de épocas, de símbolos, de leyendas y mitos, de acciones, representaciones en renovación constante, en donde el pasado y el presente no son tiempos distintos, sino continuidades.
Al hablar de artistas contemporáneos, por ejemplo, bien podríamos incluir a Petrarca o a Miguel Ángel. Están ahí no sólo como mera referencia, sino como presencia activa, sentados a la mesa, dispuestos a dialogar.

sábado, 25 de julio de 2015

miércoles, 8 de julio de 2015

Posmoderna

—¿No es verdad, ángel de amor...?
—Esa es tu verdad, Romeo, pero no hay verdad.

Romeo responde a los posmodernos

—La verdad es verdadera, Ángel, mío, por eso me voy.

sábado, 27 de junio de 2015


El mito del progreso

El Progreso proporciona una dirección isotópica (un campo uniforme)  de lectura en términos del antes, el ahora y el mañana. En el antes no había desarrollo tecnológico, en el ahora existen medicina, ipods, fibra óptica. En el mañana se acabarán las enfermedades, los autos volarán, etcétera.
La narrativa del progreso construye una mítica, una explicación del mundo.
La metáfora imperante es avanzar, ir hacia adelante. El discurso político se ha apropiado de esa metáfora: construiremos el país del futuro, del mañana; juntos y hacia adelante. En ese sentido, podríamos decir que los políticos no mienten, miente el discurso que utilizan, que los utiliza.
Incluso Marx (por más que es el más potente analista de la era moderna) siguió la ruta de la narrativa progresista al establecer un camino para todas las sociedades: comunismo primitivo-feudalismo-era moderna-socialismo-comunismo científico.
Dudo que debamos renunciar al progreso y soñar con convertirnos en sonrientes cavernícolas (tampoco es que sea una mala idea), pero quizá se trate de crear nuevas narrativas, más acordes a la diversidad temporal, más abiertas y con horizontes más luminosos.
Benjamín García

jueves, 25 de junio de 2015



Sazón
Benjamín García
La chica quería saber el secreto y la vieja cuchara de sopa susurró enfadada ante la obviedad: Hambre, inmejorable sazón.

Ovidio
Big Ben
Y en verdad os digo que a la que no os cojais no os la habréis cogido.
Tragedia (variaciones chespirianas)
Big Ben
Oye Lucas, ¿sabías que la gente anda diciendo que tú y yo estamos cuerdos?

martes, 9 de junio de 2015

Sobre el tiempo

Sobre el tiempo

Benjamín García

Todo tiempo es narrativo

X

El tiempo es una broma del Big Bang

X

El tiempo es una cuerda de la guitarra de Carlos Santana

X

El tiempo es el vibrato de esa cuerda

X

El tiempo no es ninguna de las dos anteriores, acaso Santana antes de pulsar una cuerda

X

¡El tiempo! Véalo en 4D, sonido envolvente

X

T= V1 + V2 + V... = 0

X

Darle tiempo al tiempo equivale a darle Dios a Dios

X

Necesito tiempo, Dios digital

X

Al que madruga Dios lo exhuma

sábado, 9 de mayo de 2015

Neverending war

1) La guerra es una táctica comercial 
2) La guerra no es una táctica, es la práctica comercial

viernes, 1 de mayo de 2015

Juego de imágenes

Juego de imágenes 
Benjamín García
Roland Barthes asegura que ninguna imagen surge de la nada. Las imágenes se originan en una serie de factores "sensitivos y psicológicos que afectan a nuestras instancias".
El mito, entendido así como imagen social, se vuelve parte del repertorio creativo del creador y parte del repertorio interpretativo del lector.
La imagen de Europa, por ejemplo, para América, durante mucho tiempo, no abarcó el espacio geográfico que llamamos Europa, se ciñó a París.
Para los Isaias París es la Ciudad del Amor, para América París es la Ciudad Luz, la del siglo de las luces, la de la ilustración (no importa que sea un movimiento compartido con Inglaterra, a la imagen no le interesa el ser, sino el parecer).
Una imagen no funciona sola, requiere compañía, un conjunto semiótico. Por ejemplo, la llamada Leyenda Negra de España. Para que un país sea agresivo, cruento, inmoderado, se necesita otro(s) que se considere ejemplar.
El emporio usaka, por ejemplo, se hace aparecer como adalid de la democracia, la democracia se hace aparecer no como algo deseable, sino como la única opción. De tal suerte que quien no es país demócrata (para ello no importa si en verdad lo es o no) no solamente vive en el error, no puede vivir, deviene en algo así como un error tanto de la naturaleza como de la civilización, por ende, eliminable (podríamos llamarle proceso de cucarachización).
Otro ejemplo, la imagen del seductor requiere la imagen del torpe para las relaciones amorosas. Podría pensarse que nos referimos entonces a un fenómeno binario: A implica a B; B implica a A. No exactamente, aunque la relación tiende a explicarse en su binariedad, es una relación de conjunto, imagen del seductor también requiere la del hombre normal, el que sabe lo suyo en el arte de amar sin ser por ello un casanova. Con menos fuerza, también requiere al que no se interesa por la seducción, así como al que deplora tal actividad.
La imagen, en resumen, no es un acto solitario, es un proceso, ¿cristalizado? En los mitos tiende a pensarse que sí, pero incluso los mitos necesitan vigencia, reactivación.

lunes, 23 de marzo de 2015

Demos

La democracia es una fantasía usada en el siglo XX, y el que transcurre, para hacer creer a la clase media en su existencia y en su capacidad de ejercer el poder en las urnas. A final de cuentas la pregunta sigue siendo: ¿Quién es dueño de los medios de producción?
Libertad

Laicidad
Iconoclasta 
Beligerante
Ergonómica
Revolucionaria
Trascendental
Agnóstica
Dadá

jueves, 19 de marzo de 2015

jueves, 5 de marzo de 2015

Marx 2.0

Marx 2.0

En realidad todo carece de valor, incluso el trabajo, no entenderlo constituye  el cauce de la historia .

domingo, 22 de febrero de 2015

Lamento

Lamento

Benjamín García 

Ay de mis pistilos
Mordidos minutos


Heptasílabo

Heptasílabo

Enferma enfermedad

Masturbacción

Masturbacción

A Brenda

La niña inquieta
Juega figuras
Falos parlantes
Nubes resecas
Líricos esquizos
Albas sonoras
Horrisonolas
La niña inquieta

Presagio

En esta juventud
Añoro senectud
Karma 0.05

Benjamín García 

Me cerraron ya tu gran templo
Ahora yo rezo por las calles
Llenas de cantantes cocuyos
Llevo rosario umbilical
Y la gastada astronomía
Nomás reencarnes mariposa
Ya verás
Ya verás
Ya verás

Historia de prisión 
Benjamín García 

Pues todo comenzó por dos presos. Huyeron una noche. Después supimos que se quitaron la moda a rayas, asaltaron a algunos transeúntes noctámbulos, pues no cargaban consigo ni media moneda. Satisfecho el bolsillo, recorrieron los burdeles, besaron, tocaron, bailaron, sudaron. Casi al amanecer se fueron a dormir. Luego de un opíparo encuentro en el restaurante más caro de la zona, volvieron a las rejas. Ya imaginarás la sorpresa y las preguntas de celadores, custodios, jueces y abogados: "¿Pero cómo que vueltos si ya habían logrado su libertad? ¿Se arrepintieron de su mala acción, acaso?". Dijeron lo siguiente: "Ay, señorías y usías, excelentes excelencias, la inocencia es pecado doblemente cruel: por pecado y por tonto, ¿libre el que reparte el día en 3, 1/3 para una empresa, 1/3 para la cama y el otro tercio para comer, viajar y prepararse en fin para los otros dos tercios? ¿Libre el millonario empeñado en su círculo de inversión-ganancia-inversión. No. Si las rejas son cosa decente, y el resto, no son mis esclavos, pero sí mantenerme decidieron, ¿quién soy para oponerme?, y miren ustedes que ni el más rico contrata tantos guardias como nosotros". Les preguntaron entonces el motivo de la huida, adujeron así: "Mujeres y trago que no somos santones, no gustamos de beso y beso entre matones, así que si ustedes hallan satisfecha la curiosidad, nos retiramos a nuestros aposentos"... Y así empezó tan gran fiesta, sabemos que afuera rueda el mundo, pero aquí, custodios, jueces, abogados, visitas, directores, psicólogos, reos y colados, vivimos todos en la santa soledad de la pachanga, el amor y la bebida, ¿y los de afuera? Que se jodan si no son compañía.
Benjamín García 

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B. G.

sábado, 24 de enero de 2015

Linux

La verdadera cuestión 
Hay una cuestión política de fondo, la del poder, es decir, del poder político del capitalismo, que impide e impedirá cualquier transformación social que intente distribuir los ingresos a favor de los pobres. Es por eso que el planteo de fondo es cambiar al sistema (...) p. 24 Corbiere
Las luchas contemporáneas se insertan dentro del propio sistema sin pretender cambiarlo. Es como tener la versión 4.1, 4.2, n... de un ambiente como windows, de ninguna manera se acepta que tal vez lo necesario sea cambiar a Linux. B. G.