miércoles, 28 de octubre de 2009

Anécdotas del Iris

Las siguientes son anécdotas e historias contadas en el periódico El Iris, editado hacia 1826 por Linati, Galli y Heredia, emprendedores extranjeros que decidieron convertirse en mexicanos y apoyar a la naciente república independiente y asesorarla con su cultura e ingenio. Se procuró, en lo posible, respetar la puntuación y ortografía, propia de la época.

Descubrimiento
En el Asia se ha descubierto un modo muy sencillo para que las perlas deslucidas ó manchadas recobren su pureza y brillantez. Este consiste en hacer tragar a los pollos las perlas defectuosas, y matarlos después, y sacárselas del buche. Así se encuentran tan blancas y brillantes, como cuando salieron de la concha madre.

Anécdota

Un diputado de la cámara legislativa de Francia, y que hacia ya años ocupaba su asiento sin que se oyese su voz, al discutirse la famosa ley de elecciones, (cuya reforma ó enmienda de Mr. Boin aseguró la victoria á la facción servil) se levantó por fin, y dijo: Señores: ha mucho tiempo estoy callando en el banco que he escogido; pero ha llegado la época de romper el silencio, y es para deciros, que si no se toman medidas para cerrar esa ventana que está detrás de mí, me veré precisado a ausentarme de la cámara para no coger un resfriado.

Otra.

Preguntó Francisco 1er al obispo de Orleáns si era de familia noble “Señor”, le respondió el prelado, “Noé tenia consigo en el arca tres hijos, y á la verdad no puedo decir de cual de ellos desciendo.”. p. 47-48 El iris

Anécdota.

Confesábase un indio bastante amigo de frecuentar pulquerías y tabernas, y el cura trataba de disuadirlo de tan mala costumbre. Considera, hijo, le decía, que cuando entras a una de esas casas criminales, tu ángel de guarda de abandona, y se queda fuera llorando por las iniquidades que vas a cometer. Padre, —replico el cofrade de Baco— se quedara fuera porque no tendrá una peseta en el bolsillo, que si la tuviera, entraría y se emborracharía, lo mismo que yo. P. 64

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